SABOTAGE [CINE]
Que Arnold Schwarzenegger ya no está para muchos trotes es algo evidente. 10 años sentado en su silla de Gobernador han hecho mucha mella en la carismática figura del que fuera icono del cine de acción de los 80s y buena parte de los 90's. Poco o nada queda ya de aquel armario de ocho puertas que consolidaba por él mismo la razón para ver la película en la que trabajaba. No, lo sentimos por sus seguidores (entre los que nos contamos), pero Chuache ya no está para estas fiestas de mamporros y desmesurada violencia gratuita. Quizás por ello ha tratado de dosificar en su último personaje en 'Sabotage' sus ansias de repartir estopa y darle un poco más al lenguaje gestual (ése lenguaje que nunca tuvo que utilizar por unas u otras razones). No pasará a la historia como ejemplo de cine de acción pues juega a demasiados géneros para al final no decidirse por ninguno. Arnold ha optado por un director como David Ayer ('Training Day') para lograr un enésimo intento de resur...