THE ARTIST [CINE]
Pocas veces he sentido la envidia tan exageradamente marcada en mi piel al ver una película. Una envidia sana (si es que eso existe) pero envidia al fin y al cabo. Una extraña sensación, por imposible o por no realizada aún, de ver aquello que siempre había anhelado hacer, crear o llegar a plasmar en la pantalla. Es que como si alguien, en otra parte del mundo, hubiera tenido acceso a mis más privados secretos de cómo sería mi película perfecta a la hora de describir mi amor por el cine. Por que más que una película, 'The artist' es una carta abierta de amor incondicional, desaforado y pasional hacia el Séptimo Arte. Una magnífica pieza de orfebrería de incalculables quilates puesta al servicio de unos amantes cinéfilos que han sabido (y han podido) reflejar en unos rollos de celuloide todo su eterno amor por una manera de vivir, sentir y hasta de respirar cine. Desde el primer segundo, Michel Hazanavicius activa su máquina del tiempo y nos transporta a 1927. No de una forma na...